En el mundo de los eventos, hay perfiles capaces de mantener la calma, optimizar tiempos, anticiparse al caos y, aun así, disfrutar del proceso. Uno de ellos es Manuel Lara, uno de nuestros Project Manager, quien acompaña cada proyecto desde que llega el briefing hasta el último cierre post-evento.
Aunque su trabajo cubre todas las fases, Manuel tiene claro cuál es su momento favorito: el pre-evento. Ahí donde se construyen ideas, se afinan detalles y se trabaja mano a mano con el equipo creativo para dar forma al concepto. Es esa etapa donde todo empieza a tomar dirección y el proyecto se siente vivo.
Si algo caracteriza a los Project Managers es la capacidad de resolver problemas inesperados. Y Manuel tiene una historia que lo demuestra: En un evento en Vigo, el hotel confundió los horarios y… no había comida para los asistentes. Sin margen de maniobra y bajo la lluvia, Manuel recorrió las calles buscando un restaurante capaz de preparar 80 comidas improvisadas. Lo consiguió. Son esos momentos que no salen en la planificación y que solo quienes trabajan en eventos entenderán al 100%.
Manuel lo resume con claridad: hay que amar este sector y tener muchas ganas. Los eventos requieren energía, actitud y pasión genuina por lo que se hace. Quien disfruta del ritmo, encuentra aquí un mundo lleno de posibilidades.
Manuel encarna ese equilibrio entre organización, improvisación y entusiasmo que define a los grandes Project Managers, conócelo aún más en el reel de 5 preguntas rápidas a Manuel Lara, disponible en nuestro Instagram.